
A la llamada de los primeros rayos de sol, para muchos de nosotros nuestro balcón y terraza se transforman en un segundo salón. Con magníficas plantas con flores en cajas, cestas y tinas, cada espacio al aire libre se convierte en un oasis verde. Pero no olvidemos que esta decoración del hogar necesita cuidados. Con nuestros siete consejos, las plantas de tus macetas y balcones se mantendrán hermosas durante mucho tiempo.
1. Busca un lugar para el bienestar de la planta
Cada planta tiene diferentes características y preferencias. Por eso, antes de empezar a plantar, conviene saber bien cuáles son las condiciones de luz y temperatura del lugar: ¿tu balcón está lo suficientemente fresco y con sombra durante el día? ¿Qué zonas de tu terraza son especialmente soleadas? Una vez identificadas estas características, infórmate sobre las necesidades particulares de las plantas. Elija las plantas según la exposición adecuada, ¡y no al revés!
2. Busca la luz adecuada
Aunque muchas plantas son capaces de adaptarse a diferentes circunstancias, se aplica el siguiente principio general: cuanto más respeten las condiciones de luz real del lugar donde se ubica la planta, más exuberante será su crecimiento.
3. El tiempo lo es todo: elige el momento adecuado para plantar tus plantas
La paciencia vale la pena: ¡esto es especialmente cierto para los jardineros! Ya sean cajones, macetas o cuencos para el balcón y la terraza, normalmente se planta después de los santos del hielo (del 10 al 15 de mayo). Quien no pueda esperar y quiera decorar sus cestas cuanto antes, deberá prestar atención a la previsión meteorológica y, en caso de peligro de hielo, cubrir las flores con tela no tejida o acercar el jarrón a la pared.
4. Asegúrese de tener una base sólida con la tierra para macetas adecuadas
Además de luz, calor, agua y aire, tus plantas necesitan sobre todo una cosa para prosperar: buena tierra. Soporte proporciona a las raíces, garantiza la estabilidad de las plantas y almacena agua y nutrientes. Las plantas de balcón y en macetas se desarrollan mejor solo en sustratos blandos y bien oxigenados. Una tierra para macetas de alta calidad también debería contener un fertilizante básico adaptado a las plantas, que cubra las necesidades nutricionales durante las primeras semanas. El pH es una cualidad importante para la tierra para macetas, porque solo con el pH correcto las plantas pueden absorber los nutrientes del suelo. También tiene un efecto sobre la actividad de la vida del suelo y la resistencia a las enfermedades. La mayoría de las plantas prefieren suelos con un pH entre 5,5 y 6,5.

5. Adapta el riego a las necesidades de tus plantas.
La cantidad y la frecuencia con la que se debe considerar dependen de muchos factores. En principio se aplica lo siguiente: ¡mejor uno menos que uno de más! Un simple control con los dedos le ayudará a encontrar el equilibrio adecuado. Riegue preferiblemente por la mañana o por la noche con agua de lluvia; el agua del grifo suele ser demasiado fría y dura. Las plantas del lado norte de la casa deben resecar menos que las del sur. Lo mismo ocurre con las plantas en macetas de plástico. Las plantas en macetas de barro o terracota requieren mucha más humedad, porque la arcilla retiene el agua que luego se evapora fácilmente de las paredes o regresa parcialmente al suelo.
6. Proporciona a tus plantas dosis suplementarias de nutrientes
Para crecer y prosperar, una planta necesita ciertos nutrientes de forma regular. En la naturaleza, este equilibrio entre nutrientes se salvaguarda de forma bastante autónoma: cuando los organismos del suelo descomponen partes muertas de las plantas, se crean nuevos nutrientes de los que se beneficiarán las propias plantas. Sin embargo, en las plantas de maceta o de balcón este ciclo biológico se altera. Por lo tanto, para evitar fenómenos carenciales, conviene fertilizar sus plantas. Dependiendo de tus preferencias, puedes utilizar fertilizantes líquidos, de liberación lenta o en barra.
7. Prevenir enfermedades y plagas
La confianza es buena, el control es mejor: comprueba periódicamente si tus plantas están infestadas de plagas o enfermedades. Los pulgones, ácaros, moscas blancas y demás se encuentran principalmente en colonias. Sin embargo, dados que son de tamaño muy pequeño ya menudo se esconden debajo de flores y hojas, no son fáciles de detectar. Cuanto antes puedas encontrar estos pequeños insectos, más rápido podrás erradicarlos con las medidas necesarias. Esté atento a las hojas amarillas oa las manchas en las hojas, pero también a las manchas pegajosas. Las enfermedades fúngicas se tratan, entre otras cosas, eliminando periódicamente las inflorescencias secas y las hojas marchitas o marrones. Primero se deben aislar las plantas infestadas para que los parásitos no se transfieran a otras plantas. Asegúrese también de que haya suficiente distancia de plantación, evitando plantar plantas demasiado juntas. De esta manera, las plantas podrán secarse después de la lluvia o el riego, reduciendo significativamente las condiciones que favorecen las infecciones por hongos.
Prepara tus plantas para pasar el invierno
Para proteger de las heladas las plantas en macetas y balcones, conviene colocarlas en invierno en habitaciones luminosas y frescas, por ejemplo en las escaleras o en el sótano. La temperatura ideal es de 5 a 12 °C; Lo importante es que nunca supere los 15 °C. Es aconsejable ventilar la habitación con regularidad y regar con moderación, para evitar enfermedades y una brotación demasiado temprana y débil.
